Sa Trencada
Una celebración otoñal que comparten los niños con los maestros en la escuela
La llegada del Otoño
Sa Trencada - 31 de Octubre
Como siempre por estas fechas vemos cómo cambia el paisaje y empiezan a bajar las temperaturas. El fresco de la mañana, las lluvias y los días más cortos anuncian la llegada del otoño y, con él, empieza una época que invita a un mayor recogimiento y serenidad.
Aquí en Ibiza, en el campo, se recogen las almendras, las nueces y los piñones y, con estos frutos se preparan los tradicionales “Panellets”, que son unos de los protagonistas en la fiesta ibicenca de Sa Trencada. En su origen, se salía al campo a recoger los frutos secos y las piñas con los que llevaban a cabo ‘sa trencada’. Todos se juntaban a cenar y rompían las piñas y frutos secos para sacar el fruto comestible, de ahí la palabra ‘trencada’ (trencar = romper).
El 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, las familias solían reunirse para disfrutar de la cena y durante la velada se comían frutos secos, fruta de temporada como la granada, buñuelos bañados en vino payés y vino dulce y, en aquellas casas que podían permitírselo, panellets. Era costumbre recordar a aquellas personas que ya no estaban y, al terminar de cenar, se prendía una vela que quedaba encendida y se iban a dormir sin recoger la mesa , invitando a las almas de los difuntos a que pudieran disfrutar también la cena.
Al siguiente día, se celebra el Día de los Difuntos, un festivo que honra a aquellos que ya no están entre nosotros.
Esta celebración es una fiesta que comparten los niños con los maestros en la escuela. Desde casa las familias lo acompañan creando momentos para ir de paseo, recoger y abrir frutos secos y elaborando ricos platillos con frutos del otoño.
“Otoño dorado, ¿Qué frutos has dado?
manzanas rojitas, almendras también
uvas negras, granadas y muy rica miel
membrillos e higos que quiero comer
y con las calabazas una rica sopa hacer”.
"Procura reservarte momentos de quietud interior, aprendiendo en ellos a discernir lo esencial de lo no esencial"
Rudolf Steiner